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Tipos de infecciones |
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Cuando hablamos acerca de las infecciones nos referimos al germen y en dónde se localizó la infección, por ejemplo una amigdalitis estreptocócica (estreptococo en las amígdalas).
Áreas del cuerpo donde los gérmenes pueden causar
infecciones Algunas veces sus señales y síntomas pueden indicar el lugar donde la infección ha ocurrido. Por ejemplo, el sentir dolor en el área de una vena que esté roja o inflamada, a través de la cual se están administrando líquidos o medicamentos, pudiera indicar que la zona de la vía intravenosa es el foco de infección Otra señal es una mancha en las radiografías de tórax que pudiera indicar una infección pulmonar (pulmonía). Las partes más comunes del cuerpo donde se presentan las infecciones son:
- La piel o tejido blando
- La boca y la garganta
- El esófago
- Los senos paranasales
- El recto, el hígado y el abdomen
El lugar donde se coloca un dispositivo
de acceso vascular (un pequeño tubo plástico insertado hacia una vena grande del tórax, cuello o brazo. Se utiliza para suministrar medicamentos por la vena o para obtener sangre de la vena. Usted evita las punciones frecuentes de agujas cuando tiene este dispositivo).
- La piel y el tejido en el que se ubique una línea intravenosa
- Los pulmones
- La vejiga y los riñones
- El sistema nervioso central (cerebro y médula espinal)
Tipos de gérmenes que causan infecciones Las infecciones se clasifican por el tipo de germen que las ocasiona. Los cuatro grupos principales de gérmenes son: bacterias, virus, protozoos/ parásitos y hongos. La mayoría de las infecciones que ocurren en el paciente con neutropenia se deben a las bacterias y virus que normalmente habitan en la piel o en el tracto gastrointestinal. Algunos de estos gérmenes se encuentran a menudo en el medio ambiente. Por lo general, estos gérmenes no causan infecciones cuando los sistemas de defensa están normales. Sin embargo, si el sistema de defensa de su cuerpo está débil debido a los tratamientos del cáncer, los gérmenes pueden empezar a crecer y a dañar los tejidos. A estas infecciones se les llama infecciones
oportunistas, porque los gérmenes utilizan al sistema de defensa cuando está débil como una oportunidad para causar enfermedades.
Los gérmenes, como todas las cosas vivientes, tienen su nombre científico que está formado de un nombre y un apellido. Estos nombres nos indican cuales gérmenes podrían parecerse en la manera en que actúan. Por ejemplo, los nombres de los gatos domésticos (Felis domesticus) y los leones (Felis leo) nos indican que están relacionados. Asimismo, el estafilococo epidermidis y el estafilococo aureus son bacterias que están relacionadas. Sin embargo, al igual que los gatos y los leones, tienen características importantes que los diferencian. El estafilococo epidermidis rara vez causa infecciones en las personas sanas, pero puede causar infecciones en los pacientes con cáncer que tienen colocada una línea intravenosa o una sonda plástica en la vena (para suministrar líquidos o quimioterapia) y un recuento bajo de glóbulos blancos. El estafilococo aureus puede causar infecciones muy graves y tal vez no responda a muchos de los medicamentos que matan los gérmenes; por lo tanto, es muy difícil tratar la infección.
A pesar de que los gérmenes y las personas tienen su nombre y apellido, aquellos que son muy conocidos se llaman por su nombre solamente. Si usted llama a un germen sólo por su primer nombre, esto puede significar todas las variedades de ese germen. Por ejemplo, el nombre estafilococo incluye a todos los tipos de éste, tales como estafilococo aureus y el estafilococo epidermidis. Así como a las personas, a los gérmenes con nombres largos algunas veces se les conoce por sus iniciales o por apodos. Por ejemplo, a la Escherichia coli se le llama E. coli y al estafilococo comúnmente se le llama en inglés “Staph”.
Infecciones bacterianas
Las bacterias son los gérmenes vivientes más pequeños y causan la mayoría de las infecciones en los pacientes de cáncer.
Algunas bacterias que causan infecciones son:
- Seudomonas aeruginosa
- Klebsiella pneumoniae
- Escherichia coli (E coli)
- Clostridium difficile
- Estafilococo aureaus (“Staph aureaus”)
- Estafilococo epidermidis (“Staph epi”)
- Neumococo
- Enterococo
- Estreptococo
Infecciones virales
Los virus son los gérmenes más pequeños conocidos. A diferencia de las bacterias, éstos no están “vivos” porque no pueden formar nuevos virus por sí solos. Los virus sólo pueden formar nuevos virus cuando están dentro de las células vivas, tales como las células de los humanos.
Los virus que causan infecciones en los pacientes de cáncer con recuentos bajos de neutrófilos son:
- El virus que causa las aftas(llagas) bucales y el herpes genital (virus de herpes simple o HSV, pos sus siglas en inglés)
- El virus de la varicela (virus de varicela zóster o HZV)
- El citomegalovirus (CMV)
- Gripe y otros virus de temporada que causan enfermedades similares a la gripe
Información sobre los virus
El virus de la varicela (virus de varicela zóster o VZV) puede causar infecciones graves en los niños con cáncer. A diferencia de las infecciones de varicela en las personas con buena salud, las infecciones de VZV en los pacientes con cáncer pueden ser fatales. Cuando la persona saludable tiene varicela, parte del virus permanece en sus células nerviosas, donde permanece en estado no activo (latente o durmiente) por toda la vida. Aun cuando los síntomas ya no se presentan, la infección con VZV nunca desaparece. Si el sistema inmunológico de la persona se debilita años después, el virus puede activarse nuevamente causándole una enfermedad conocida como culebrilla. Las personas con esta enfermedad tienen una erupción de pequeñas ampollas dolorosas que surgen en la superficie de la piel a lo largo de la trayectoria de los nervios. La característica más importante de esta grave infección con el virus VZV en las personas con un sistema inmunológico débil es que el virus puede propagarse a órganos internos, lo que puede conducir a infecciones graves, tales como pulmonía y encefalitis (infección del cerebro). Las personas que nunca han contraído la varicela y que no han recibido la inmunización (vacuna) para protegerse de este virus, la pueden contraer.
El virus del herpes simple (HSV) está relacionado con el de la varicela zóster, y causa infecciones leves, tales como aftas (llagas) bucales y el herpes genital en las personas con un sistema inmunológico saludable. Este virus se queda en las células nerviosas por toda la vida sin causar problemas graves. Cuando el sistema inmunológico está débil, el HSV puede causar úlceras bucales graves, o en raras ocasiones, pulmonía y encefalitis.
La infección con el citomegalovirus (CMV) es muy común en los adultos jóvenes, y en las personas saludables usualmente no es grave. Al igual que el VZV y el HSV, el CMV permanece inactivo en el cuerpo por toda la vida, pero puede volverse a activar cuando el sistema inmunológico se debilita debido a los tratamientos del cáncer, especialmente los trasplantes de células madre. El CMV puede causar pulmonía, infecciones gastrointestinales y además puede causar una infección muy grave en los ojos que puede requerir tratamiento con potentes medicamentos contra el virus. |
Virus que afectan el sistema respiratorio, tales como la influenza (gripe), el virus respiratorio sincitial (RSV) y otros virus de temporada
Aunque son causas comunes de enfermedades en las personas con buena salud, estos virus pueden causar enfermedades graves en aquellas con un sistema inmunológico débil. La pulmonía es la infección viral más grave de las vías respiratorias que afecta a los pulmones. Ocurre con más probabilidad cuando una persona con un sistema inmune débil contrae una enfermedad respiratoria. La mejor manera de prevenir la influenza consiste en que usted y los miembros de su familia inmediata se vacunen cada otoño con una vacuna contra la influenza (“flu shot”). Durante el tiempo en que estas infecciones virales sean comunes en su comunidad, lávese las manos frecuentemente para disminuir la posibilidad de que el virus se propague. Mientras su recuento de neutrófilos esté bajo, usted debe evitar las multitudes y las personas con infecciones. (Remítase a la sección “Cómo reducir su riesgo de infección”).
Infecciones por hongos
En los humanos, los hongos pueden vivir en equilibrio junto con otros gérmenes que crecen en el cuerpo sin causar ningún síntoma ni daño a los tejidos. Sin embargo, una infección por hongos puede ocurrir cuando hay una lesión en la piel, un recuento bajo de neutrófilos, una disminución de la función inmunológica o cuando se usan los esteroides por un período largo de tiempo. Las infecciones por hongos en los pacientes de cáncer son más probables si los pacientes ya han tenido infecciones bacterianas o virales debido a neutropenia.
Los hongos que causan infecciones con más frecuencia en los pacientes con cáncer son:
- Cándida (levadura)
- Aspergillus y otro tipo de hongos
- Criptococos
- Histoplasma
Infecciones protozoarias
Los protozoos se consideran el género más pequeño y simple de forma animal. Aunque las infecciones protozoarias pueden presentarse en las personas que tienen un sistema inmunológico saludable estas infecciones son más comunes en los países menos desarrollados que en los Estados Unidos. En este país, la mayoría de las infecciones protozoarias afectan a las personas con funciones inmunológicas débiles causadas por los trasplantes de órganos, el cáncer, el sida y otras enfermedades. Estos gérmenes son por mucho menos comunes que las bacterias, los virus o los hongos, pero pueden causar ocasionalmente problemas graves en la persona con un sistema inmunológico débil.
Los protozoos comunes que pueden causar infecciones en las personas con cáncer son:
- Pneumocystis jirovecii (conocido anteriormente como P. carinii)
- Toxoplasma
- Criptosporidio
Exámenes de laboratorio para el diagnóstico de infecciones Si se sospecha que puede haber alguna infección, por lo general se hacen los siguientes exámenes para diagnosticarla.
- Se hará un análisis de sangre para determinar el recuento sanguíneo completo y el recuento de neutrófilos.
- Se tomarán por lo menos dos cultivos de sangre usualmente de diferentes localizaciones. El cultivo de sangre ayuda a localizar el germen que se encuentra en la sangre, la cual normalmente no tiene gérmenes. Si usted tiene una o más líneas intravenosas plásticas colocadas en una vena grande para recibir quimioterapia o medicamentos, se tomará un cultivo de cada una de ellas.
- Se puede tomar una muestra de orina para un cultivo.
- Se tomará una radiografía del tórax para saber si tiene pulmonía.
- Se toman cultivos de partes del cuerpo que pueden ser fuente de infección. Por ejemplo, si usted tiene dolor de garganta se le puede hacer un cultivo de la garganta, o un cultivo de heces fecales si tiene diarrea.
Los cultivos se hacen al obtener líquidos corporales o muestras de un área donde se sospecha infección, y colocándolos en un caldo especial o gel que ayuda a los gérmenes a crecer. Esta solución o placa es incubada (colocada en un lugar caliente) por varios días. Luego, cualquier germen que crezca en el laboratorio se puede identificar con un microscopio, o estudiado en otras maneras para saber exactamente el tipo de germen. El tiempo que toma el proceso de cultivo varía, dependiendo de cuán rápidamente el germen se reproduce. Algunos gérmenes crecen lentamente (como TB) y otros crecen rápidamente (como staph). Se pueden hacer otras pruebas especiales si hay ciertos síntomas o si es difícil encontrar el germen.
Su doctor querrá saber exactamente el tipo de germen que está causando la infección para poderle recetar el mejor tratamiento. En ocasiones, los doctores puede adivinar cuáles gérmenes están causando una infección en ciertos órganos de su cuerpo, pero aun así se necesitan los análisis para confirmar el germen, ya que usualmente diferentes gérmenes requieren de tratamientos diferentes. Estos exámenes (cultivos) pueden tomar varios días antes de saber los resultados. Debido a que las infecciones en los pacientes de cáncer pueden progresar rápidamente, se le tratará contra la infección antes de terminar los exámenes. Una vez los resultados confirmen cuál es el germen causante de la infección, se le puede cambiar el tratamiento si es necesario.
Algunas veces usted puede tener una infección sin presentar ninguna señal o síntoma. Si existe un alto riesgo de contraer una infección (por ejemplo, si su recuento de neutrófilos es muy bajo), pueden tomarle muestras de los líquidos corporales o hacerle pruebas de los tejidos del cuerpo. Si se encuentra alguna infección con los análisis, el tratamiento se inicia antes de que los síntomas ocurran.
En algunos casos, los pacientes presentan fiebre, pero los doctores no pueden determinar qué la causa. Esto se llama, “fiebre de origen desconocido” y significa que el germen causante de la infección no se puede localizar. Si usted tiene fiebre con un recuento de neutrófilos bajo, va a ser tratado como si tuviese una infección, aun cuando no se pueda determinar el germen. Su doctor continuará investigando el motivo, buscando las señales y los síntomas, revisando los análisis de sangre y probablemente repitiendo algunos exámenes.
Su doctor tal vez le refiera a un especialista en enfermedades infecciosas (un doctor especializado en el tratamiento de infecciones) en situaciones complicadas. Estos especialistas pueden recomendar pruebas adicionales para descubrir exactamente qué gérmenes están causando la fiebre.
Para mas información en estas guías de tratamiento,
o en cancér en general, llame al NCCN al 1-888-909-NCCN o
a la Asociación Americana de Cáncer al 1-800-ACS-2345.
O usted puede visitar estas organizaciones en el internet: www.cancer.org
(ACS) y www.nccn.org
(NCCN). ©2006 por la National Comprehensive Cancer
Network (NCCN) y la Sociedad Americana del Cáncer (ACS).
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