Pruebas y exámenes para el diagnóstico del cáncer del ovario
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Debido a que no existe una buena prueba de detección de cáncer del ovario, con más frecuencia se sospecha su presencia por los síntomas que produce en las mujeres. Si existe alguna razón para sospechar que usted pudiera tener cáncer del ovario, el médico usará uno o más métodos para determinar si realmente tiene la enfermedad. Si estas pruebas detectan cáncer del ovario, se harán más pruebas para determinar hasta dónde se ha propagado el cáncer.
Historia médica y examen físico
Cuando su médico “anota su historia”, él o ella le hace una serie de preguntas sobre sus síntomas y factores de riesgo. El cáncer del ovario puede causar diferentes signos y síntomas. Sin embargo, algunas enfermedades benignas (no cancerosas) y los cánceres de otros órganos también pueden causar la mayoría de ellos.
- Dolor de espalda (es el síntoma más común, pero también puede ser causado por muchas otras afecciones).
- Inflamación prolongada del abdomen (debido a un tumor o acumulación de líquido llamada ascites)
- Problemas digestivos que incluyen gas, pérdida del apetito, distensión abdominal, dolor abdominal por períodos prolongados y calambres o indigestión.
- Sangrado vaginal inusitado (aunque éste raramente es un signo de cáncer del ovario, es una advertencia seria de que existe algún tipo de anormalidad. El
sangrado entre períodos menstruales o un sangrado menstrual más profuso o de mayor duración se considera anormal. En ningún caso es normal que durante la posmenopausia haya sangrado, que la mujer manche la ropa interior de sangre o que tenga secreción vaginal persistente. Las mujeres que tienen sangrado vaginal inusual, independientemente de su edad, deben informar esto a su médico de inmediato.)
- Presión pélvica (sentir todo el tiempo deseos de orinar o defecar)
- Dolor pélvico, que puede ser causado por el cáncer del ovario, otros tipos de cáncer, o por varias afecciones benignas.
- Dolor en las piernas
Si hubiera alguna razón para sospechar que usted podría tener cáncer del ovario, su médico utilizará uno o más métodos para estar absolutamente seguro de que se trata de esa enfermedad y, de ser así, para determinar en qué etapa está.
Consulta con un especialista
Si su examen pélvico u otras pruebas indican que usted pudiera tener cáncer del ovario, necesitará consultar a un médico o cirujano que se especialice en tratar a las mujeres que padecen este tipo de cáncer. Éste podría ser un ginecólogo oncólogo, que es un médico especialmente capacitado en tratar cánceres del aparato reproductor femenino.
Análisis de sangre
Ciertos análisis de sangre son útiles para evaluar el cáncer del ovario. El más sencillo es un recuento sanguíneo completo (CBC, por sus siglas en inglés). Con esta prueba es posible detectar anemia, que es causada por la presencia de un número muy reducido de glóbulos rojos en sangre. También detecta si está produciendo una cantidad normal de glóbulos blancos, que combaten infecciones, y de plaquetas (partículas sanguíneas que ayudan a evitar el sangrado). Otras pruebas son los análisis bioquímicos de sangre, que dan información sobre el funcionamiento de su hígado y riñones y del equilibrio mineral en la sangre.
Su médico también pedirá una prueba de CA-125 en sangre, una sustancia que se presenta en mayores concentraciones en muchas mujeres que padecen cáncer del ovario. Muchas veces la concentración es muy alta cuando el cáncer está avanzado. Después del tratamiento, el CA-125 regresará a su nivel normal si el cáncer entra en remisión o si se extirpa completamente mediante cirugía.
Estudios por imágenes
Las técnicas de estudios por imágenes,
como la tomografía
computarizada (CT, por sus siglas en inglés), las
imágenes
por resonancia magnética (MRI) y los estudios por ecografía pueden confirmar si hay alguna masa pélvica. Aunque estos estudios no pueden confirmar si la masa es cáncer, son útiles para ver si el cáncer del ovario se ha propagado a otros tejidos y órganos.
Ecografía
La
ecografía o ultrasonido usa ondas sonoras para crear una imagen en una pantalla de vídeo. Una pequeña sonda colocada en la vagina o en la superficie del abdomen de una mujer emite las ondas sonoras. Estas ondas sonoras crean ecos a medida que van entrando a los ovarios y a otros órganos. La misma sonda detecta los ecos que rebotan, y una computadora traduce el patrón de ecos y lo convierte en una imagen. Debido a que los tumores del ovario y el tejido ovárico normal a menudo reflejan las ondas sonoras en formas distintas, esta prueba puede ser útil para detectar tumores y determinar si una masa es sólida o un quiste lleno de líquido.
Tomografía computarizada (CT)
La tomografía computarizada es un procedimiento radiológico que produce imágenes transversales detalladas del cuerpo. En vez de tomar una fotografía, como lo hace la radiografía convencional, el escáner de tomografía computarizada toma muchas fotografías conforme rota a su alrededor. Luego, una computadora combina estas fotografías en una imagen de una sección de su cuerpo. La máquina creará múltiples imágenes de la parte de su cuerpo que se está estudiando. La tomografía computarizada proporciona información precisa sobre el tamaño, la forma y la posición de un tumor. También puede ser útil para detectar ganglios linfáticos inflamados que pudiesen contener cáncer que se ha propagado desde el ovario. Aunque los ganglios linfáticos inflamados que se observan en las tomografías computarizadas de una mujer que tiene cáncer del ovario usualmente contienen células cancerosas, también es cierto que pudieran estar inflamados debido a otras causas.
Es posible que le administren un agente de contraste, o colorante, por vía intravenosa (en la vena) para ayudar a delinear mejor las estructuras de su cuerpo. Algunas personas son alérgicas al colorante y desarrollan urticaria, o raramente presentan reacciones alérgicas más graves como problemas para respirar o presión sanguínea baja. Asegúrese de decir al médico si alguna vez ha tenido una reacción a cualquier material de contraste usado para las radiografías.
Las tomografías computarizadas también se usan durante una biopsia para guiar con precisión la aguja de la biopsia hasta el tumor sospechoso. Para este procedimiento, llamado biopsia por aguja guiada por tomografía computarizada, la paciente permanece en la mesa de la CT, mientras un radiólogo hace avanzar una aguja de biopsia hacia el área donde se encuentra la masa. Se repite la tomografía hasta que los médicos están seguros de que la aguja se encuentra dentro de la masa. Se extrae una muestra mediante una biopsia con aguja fina (un fragmento diminuto de tejido) o una biopsia de núcleo (un cilindro delgado de tejido de aproximadamente 1⁄2 pulgada de largo y menos de 1⁄8 de pulgada de diámetro) y se examina bajo el microscopio.
Imágenes por resonancia magnética (MRI)
En esta prueba se usan ondas de radio e imanes potentes en vez de rayos X. Se absorbe la energía de las ondas de radio y luego se libera en un patrón específico que depende del tipo de tejido y de ciertas enfermedades. Una computadora traduce el patrón de ondas de radio emitido por los tejidos en una imagen transversal muy detallada de las partes del cuerpo. Se puede inyectar un material de contraste, de la misma forma que en la tomografía computarizada.
Tomografía por emisión de positrones
Las tomografías por emisión de positrones, o PET por sus siglas en inglés, utilizan un tipo de azúcar (glucosa) marcada radioactivamente para detectar el cáncer. El procedimiento consiste en la inyección intravenosa de una pequeña cantidad de este material. A continuación el paciente se coloca en una máquina PET, en la que una cámara especial puede detectar la radioactividad. Debido a su alta tasa metabólica, las células del cáncer del cuerpo absorben grandes cantidades del azúcar radioactivo y tienen una apariencia más brillante que el tejido normal. Sin embargo, algunas afecciones no cancerosas como la inflamación también aparecen más brillantes en la tomografía.
Radiografía de tórax
Se puede tomar una radiografía de tórax para determinar si el cáncer del ovario se ha propagado (ha hecho metástasis) a los pulmones. Esta propagación puede causar la aparición de tumores en los pulmones y a menudo produce la acumulación de líquido alrededor de los pulmones. Esta acumulación de líquido, llamada derrame
pleural, se puede observar en una radiografía de
tórax.
Enema de bario por rayos X
Ésta es una prueba para ver si el cáncer se ha propagado al colon (intestino grueso) o al recto. Después de tomar laxantes el día anterior a la prueba, el técnico de radiología introduce sulfato de bario, una sustancia caliza, en el recto y el colon. Como los rayos X no pueden atravesar el bario, las radiografías de su abdomen muestran el contorno del colon y del recto. Este tipo de rayos X también se usa para detectar el cáncer colorrectal.
Colonoscopia
También se hace una colonoscopia después de limpiar su intestino grueso con laxantes. Un médico inserta un tubo de fibra óptica en el recto y lo hace pasar por todo el colon. Esta prueba por imágenes permite que el médico visualice el interior de su colon y vea si hay cáncer. Como la colonoscopia es incómoda, se le administrará un sedante (se le pondrá a dormir) durante el procedimiento. Esta prueba también se usa para detectar cáncer colorrectal.
Otras pruebas
Laparoscopia
En este procedimiento se usa un tubo delgado e iluminado a través del cual un médico puede ver los ovarios, otros órganos de la pelvis, y el tejido del área que rodea las vías biliares. El tubo se inserta a través de una pequeña incisión realizada en el abdomen inferior. La laparoscopia permite la visualización de los órganos para ayudar a planear la cirugía u otros tratamientos, y también puede ayudar a los médicos a confirmar la etapa (la extensión de la propagación del tumor) del cáncer. Además, los médicos pueden manipular los instrumentos pequeños por la incisión o incisiones laparoscópicas para extirpar pequeñas muestras de tejido que luego serán examinadas bajo un microscopio.
Muestras de tejidos (biopsia)
La única forma en que puede determinarse con seguridad si un crecimiento en la región pélvica es canceroso es extrayendo una muestra de tejido del área sospechosa y examinándola bajo un microscopio. Este procedimiento se llama biopsia.
Un patólogo, que es un médico especializado en las pruebas de laboratorio utilizadas para diagnosticar enfermedades como el cáncer, examina las muestras. Si tiene alguna pregunta sobre sus resultados patológicos, o sobre cualquier otro aspecto del proceso de diagnóstico, no dude en hacérsela a su médico. Para obtener una segunda opinión sobre sus muestras, lo que se conoce como evaluación patológica, se pueden enviar laminillas con una pequeña porción de su muestra de cáncer a un patólogo consultor en algún centro de la NCCN, o a otro laboratorio que le recomiende su médico.
Aunque en muchos tipos de cáncer la biopsia se hace usualmente antes de la cirugía, en el caso de las mujeres con cáncer del ovario la extracción de la muestra de cáncer generalmente se hace durante la cirugía. Durante la operación, el médico no sólo extirpará el ovario completo para examinarlo, sino que extirpará cualquier otro tejido canceroso visible que se pueda extirpar y además realizará otras biopsias. El cáncer del ovario tiende a “implantarse” (propagarse) en todo el abdomen y en la superficie de otros órganos como el hígado. Con frecuencia el médico no puede afirmar que ha ocurrido un implante sin ayuda de las biopsias, ya que estos “implantes” pueden ser muy pequeños.
El cirujano tratará de descubrir si el cáncer se ha propagado y, de ser así, la extensión de la propagación, por medio de la extracción (biopsias) de pequeñas muestras de tejido aparentemente normal de muchas áreas del abdomen.
Luego el patólogo examinará estas muestras bajo un microscopio. Ésta es una parte del proceso para determinar la etapa del cáncer del ovario. Algunas veces, en las pacientes con ascitis (acumulación de líquido dentro del abdomen), también se pueden usar las muestras de líquido para diagnosticar el cáncer.
Para mas información en estas guías de tratamiento,
o en cancér en general, llame al NCCN al 1-888-909-NCCN o
a la Asociación Americana de Cáncer al 1-800-ACS-2345.
O usted puede visitar estas organizaciones en el internet: www.cancer.org
(ACS) y www.nccn.org
(NCCN). ©2007 por la National Comprehensive Cancer
Network (NCCN) y la Sociedad Americana del Cáncer (ACS).
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