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45

NCCN Guidelines for Patients

®

:

Cáncer de riñón, Versión 1.2017

5

Guía de tratamiento

Cáncer de riñón en estadio I

La

Guía 4

muestra las pruebas que se recomiendan

durante la vigilancia activa de tumores de 4 cm o

menores. La vigilancia activa consiste en hacer

pruebas frecuentes de forma continua para controlar

el crecimiento del tumor. Muchas de las pruebas

empleadas para el diagnóstico y la estadificación del

cáncer se repiten durante la vigilancia activa.

No obstante, no existe ningún plan de seguimiento

adecuado para todos los pacientes. Las pruebas y

la frecuencia deberían adaptarse a cada paciente.

La cantidad de pruebas necesarias puede variar de

una persona a otra. La programación y la duración

de las pruebas de seguimiento deberían basarse

en factores específicos de cada caso. Entre esos

factores está la edad, el estado de salud general, el

tamaño del tumor y la localización de este.

Se someterá a diversas pruebas para controlar el

cáncer e iniciar el tratamiento cuando sea necesario,

si lo es finalmente. La anamnesis, las exploraciones

físicas y las pruebas sanguíneas informarán a su

médico de su estado de salud general. Las pruebas

de química sanguínea también indicarán si sus

órganos, como el hígado y los riñones, funcionan

correctamente.

Las pruebas de imagen del abdomen se usan para

comprobar si el tumor ha crecido con el paso del

tiempo y en caso afirmativo, cuánto. Las primeras

pruebas de imagen ayudarán al médico a valorar

la tasa de crecimiento. La tasa de crecimiento es

una medida de cuánto crece el tumor durante un

periodo de tiempo determinado. Las pruebas de

imagen actuales se usan para controlar la tasa de

crecimiento y ver si se han producido cambios.

Guía 4. Pruebas durante la vigilancia activa

Pruebas de seguimiento

Programa

Anamnesis y exploración física

• Cada 6 meses durante 2 años, después una vez al año

durante 5 años después del diagnóstico

Batería de química sanguínea y otras pruebas

sanguíneas

• Cada 6 meses durante 2 años, después una vez al año

durante 5 años después del diagnóstico

Pruebas de imagen del abdomen

• TC o RMN en el plazo de 6 meses desde el comienzo

de la vigilancia, después TC, RMN o ecografía al menos

una vez al año

Pruebas de imagen del tórax

• Radiografía o TC una vez al año, si el cáncer se

confirma mediante biopsia

TC o RMN de la pelvis

• Cuando sea necesario

TC o RMN de la cabeza o RMN de la columna

vertebral

• Cuando sea necesario

Gammagrafía ósea

• Cuando sea necesario